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ROMEO
Y JULIETA (1595)
Edgardo Rafael Malaspina Guerra
1
En
Romeo y Julieta se manifiesta el Shakespeare grandioso . Esta tragedia
comprende todos los elementos del género: dicotomía dialéctica :amor-odio,
enfrentamiento entre dos bandos por distintas maneras de ver la vida. Destino
inevitable como en las tragedias griegas: cada personaje tiene un final infausto.
Dignidad: los héroes aceptan su surte con grandeza del alma.
1
Por
qué el amor, con la venda en los ojos,
puede,
siendo ciego imponer sus antojos?
2
El
amor es humo, soplo de suspiros:
se
esfuma, y es fuego en ojos que aman;
refrénalo,
y crece como un mar de lágrimas.
¿Qué
cosa es, si no? Locura juiciosa,
amargor
que asfixia, dulzor que conforta.
3
Quien
pronto se casa, pronto se amarga.
4
En
el Acto II, Escena IV Shakespeare pone en boca de Mercucio su opinión sobre la
Ilíada que aparece luego en Troilo y Crésida: La guerra de Troya es la historia
de una puta:
Mercucio:-Enjuto,
como un curado arenque. -¡Oh, carne, carne, en qué magrez te has convertido! -
Vedlo; alimentándose está con las cadencias que fluían de la vena de Petrarca.
Laura, en comparación de su dama, era sólo una fregona; sí, pero tenía más
hábil trovador por apasionado, Dido, una moza inculta; Cleopatra, una gitana; Helena
y Hero, mujeres de mal vivir, unas perdidas; Tisbe, unos azules ojos o cosa
parecida, pero sin alma. -¡Señor Romeo, bon jour! Éste es un saludo francés a
vuestros franceses pantalones. Anoche nos la pegasteis de lo lindo.
5
Los
mensajeros del amor debieran ser pensamientos.
6
Nada
violento es duradero.
7
Esos
violentos trasportes tienen violentos fines y en su triunfo mueren: son como el
fuego y la pólvora que, al ponerse en contacto, se consumen. La más dulce miel,
por su propia dulzura se hace empalagosa y embota la sensibilidad del paladar.
Amad, pues, con moderación; el amor permanente es moderado. El que va demasiado
aprisa, llega tan tarde como el que va muy despacio.
8
El
destierro es de faz más terrible, mucho más terrible que la muerte
9
De
aquí, de Verona, estás desterrado. No te impacientes; pues el mundo es grande y
extenso.
10
El
destierro terrestre es la eternidad. [Sí, la proscripción es la muerte con un
nombre supuesto:] llamar a ésta destierro, es cortarme la cabeza con un hacha
de oro y sonreír al golpe que me asesina.
11
Voy
a darte una armadura para que esa voz no te ofenda .La filosofía, dulce bálsamo
de la adversidad, que te consolará aun en medio de tu extrañamiento.
12
Descripción
de la muerte aparente de Julieta realizada por Fray Lorenzo en el Acto IV,
Escena I:
Oye,
pues: vuelve a casa, [muéstrate alegre, presta anuncia al enlace con Paris.
Mañana es miércoles; mañana por la noche haz por dormir sola,] no dejes que la
nodriza te haga compañía en tu aposento. Así que estés en el lecho, toma
este frasquito y traga el destilado licor que guarda. Incontinenti
correrá por tus venas todas un frío y letárgico humor, que dominará los
espíritus vitales; ninguna arteria conservará su natural movimiento; por el
contrario, cesarán de latir; ni calor, ni aliento alguno testificarán tu
existencia; [el carmín de tus labios y mejillas bajará hasta cenicienta
palidez; caerán las cortinas de tus ojos como al tiempo de cerrarse por la
muerte el día de la vida. Cada miembro, de ágil potencia despojado, yerto,
inflexible, frío, será una imagen del reposo eterno.] En este fiel
trasunto de la pasmosa muerte permanecerás cuarenta y dos horas completas
y, al vencerse, te despertarás como de un sueño agradable. Así, cuando por la
mañana venga el novio para hacerte levantar del lecho, yacerás muerta en éste.
Según el uso de nuestro país, ornada entonces de tus mejores galas, descubierta
en el féretro, serás llevada al antiguo panteón donde reposa toda la familia de
los Capuletos. Mientras esto sucede, antes que vuelvas en ti, instruido Romeo
por mis cartas de lo que intentamos, vendrá aquí: él y yo velaremos tu
despertar y la propia noche te llevará tu esposo a Mantua. Este expediente te
salvará de la afrenta que te amenaza si un fútil capricho , un terror femenino,
no viene en la ejecución a abatir tu valor.
13
En
el Acto IV , Escena III se habla de que la pócima que se le ha entregado a
Julieta para su muerte aparente posiblemente sea de mandrágora :
Id
en paz. ¡Dios sabe cuándo nos volveremos a ver! [Siento correr por mis venas un
frío, extenuante temblor, que casi hiela el fuego vital . Voy a hacerlas
volver, para que me den fuerza. -¡Nodriza! -¿Qué habría de hacer aquí? Preciso
es que yo sola ejecute mi horrible escena. -Ven, pomo.-] ¿Y si este brebaje
ningún efecto obra? ¿Tendré a la fuerza que casarme con el conde? No, no; -esto
lo impedirá. -Reposa ahí, tú. -(Escondiendo un puñal en su lecho.) Mas, ¿si
fuera un veneno que me hubiese sutilmente preparado el monje para causarme la
muerte, a fin de no verse deshonrado por este matrimonio, él, que primero me
desposó con Romeo? Lo tomo, aunque, bien mirado, no puede ser; pues siempre ha
sido tenido por un hombre santo. No quiero alimentar tan mal pensamiento . -¿Y
si, ya depuesta en la tumba, salgo del sueño antes que, venga a libertarme
Romeo? ¡Terrífico lance éste!
¿No
sería, en tal caso, sufocada en esa bóveda, cuya boca inmunda jamás inspira un
aire puro, muriendo en ella ahogada antes que llegara mi esposo? Y, suponiendo
que viva, ¿no es bien fácil que la horrible imagen de la muerte y de la noche,
juntamente con el pavor del lugar, -en un semejante subterráneo, una antigua
catacumba, donde, después de tantos siglos, yacen hacinadas las osamentas de
todos mis enterrados ascendientes, donde Tybal, ensangrentado, aun recién
sepulto, se pudre en su mortaja; donde, según se dice, a ciertas horas de la
noche se juntan los espíritus... -¡Ay! ¡Ay! ¿No es probable que yo, tan
temprano vuelta en mí -en medio de esos vapores infectos, de esos estallidos
que imitan los de la mandrágora* que se arranca de la tierra y privan de
razón a los mortales que los oyen?- ¡Oh! Si despierto, ¿no me volveré furiosa,
rodeada de todos esos horribles espantos? ¿No puedo, loca, jugar con los restos
de mis antepasados, arrancar de su paño mortuorio al mutilado Tybal y, en
semejante frenesí, con el hueso de algún ilustre pariente, destrozar, cual, si
fuera con una porra, mi perturbado cerebro? ¡Oh! ¡Mirad! Paréceme ver la sombra
de mi primo persiguiendo a Romeo, que le ha cruzado por el pecho la punta de
una espada. -Detente, Tybal, detente. -Voy, Romeo; bebo esto por ti.
·
La mandrágora contiene alcaloides, tales
como atropina y escopolamina. Se usaba como anestésico, ya que estas sustancias
merman los impulsos nerviosos. En grandes dosis se entraría en coma.
14
¡Cuántas
veces los hombres, a punto de morir, han sentido regocijo! ¡El postrer
relámpago vital, cual dicen sus asistentes!
15
PELÍCULA
1954.
Adaptación
del clásico de William Shakespeare. La versión de Castellani es probablemente
la mejor gracias, sobre todo, a la fidelidad al texto y al acierto de las
localizaciones. Los escenarios veroneses, donde se supone que ocurrieron los
hechos, son fotografiados admirablemente por Robert Krasker. En 1954 la
película fue elegida como mejor film inglés por la British Academy Awards.

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